LA AUTOPSIA PSICOLÓGICA



Prof. Dr. J. Núñez de Arco www.nunezdearco.com

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1. INTRODUCCIÓN
Cuando se habla de autopsias solo se piensa en la más conocida: la autopsia judicial, al margen queda la autopsia psicológica ([1]), la clínica, la fetal, y la alternativa.([2])
El termino como tal, surge en 1958, cuando el Jefe Médico Forense del Condado de Los Ángeles, Theodore J. Curphey, se encontró con varias muertes por droga y no tenia posibilidad de certificar con certeza la  causa o mecanismo de la muerte ([3])([4]). De esa manera invitó a Norman Farberow y otros psicólogos conductuales, que tras un esfuerzo de una aproximación multidisciplinaria acuñaron el término de “autopsia psicológica.”  Y así se publicaron en los siguientes trabajos de Curphey ([5]); Littman y Curphey ([6]); Shneidman y Farberow ([7]); Shneidman en 1973([8]). Aunque algunos atribuyen a Littman la denominación de autopsia psicológica ([9]), por los trabajos publicados ([10]). Se dice que Curphey, es el padrino del término. Sin embargo, fue el doctor Weisman quien realmente adoptó y usó el término originalmente en sus libros.([11])
Aunque se cita un caso anterior, fechado en 1947 en el que se usó un método psicológico similar en Cuba, con un buen resultado penal. ([12])
En Bolivia, tras la creación del Instituto de Investigaciones Forenses, que reunía los institutos de Medicina legal, toxicológica y criminalística. En algunos casos que eran remitidos para investigación, nos encontrábamos que aparte de algunos indicios o evidencias criminalísticas faltaba asegurar la posibilidad de que hubiera sido un homicidio en vez de un suicidio. Es, cuando se decide introducir el método de la autopsia psicológica de Núñez del Arco ([13]), en la investigación de los procesos penales.
La Autopsia Psicológica ([14]), es la exploración retrospectiva e indirecta de la personalidad de la vida de una persona ya fallecida, se trata de hacer una evaluación después de la muerte, de cómo era la víctima en vida, su comportamiento y estado mental, tras una reconstrucción social, psicológica y biológica postmortem. Es una pericia muy sofisticada y especializada, que precisa de un trabajo en equipo; junto a los criminalistas, criminólogos y forenses. Comienza en la escena de los hechos, ya que para el Psicólogo Forense, la escena de la muerte emite señales, solo se trata de interpretarlas, de decodificarlas ([15]). Las notas, diarios, cartas, permiten obtener datos que muchas veces dan la clave en el enigma de la muerte. Y otras veces, la entrevista a personas, amigas, familiares, vecinos, compañeros, relaciones afectiva, pueden dar explicación a la causa de la muerte.
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2. DEFINICIÓN
Se define a la autopsia psicológica como un método de investigación retrospectivo de las características de la personalidad y las condiciones que en vida tuvo un individuo, teniendo como objetivo acercarse a la compresión de las circunstancias de su muerte. A través de las entrevistas a terceras personas que conocieron al fallecido en vida, íntimamente o profesionalmente y la revisión de documentos relacionados con su muerte. Todo ello enmarcado en lo que se considera un informe pericial.
La autopsia psicológica nació como una técnica de investigación empleada para determinar la manera de muerte en casos dudosos, para descartar el suicidio, en casos de muertes violentas, accidentes. Para descubrir los siempre ambiguos “suicidios encubiertos” ([16])  y los “equivalentes suicidas” ([17]), o bien, los camuflajes de los médicos de cabecera para evitar problemas judiciales a la familia ([18]).
En el campo forense es donde nace la expresión autopsia psicológica, y es allí donde se debe aplicar, en el análisis de las circunstancias de muerte de una persona. En el caso de muertes violentas, la manera como ocurre la muerte puede corresponder a un accidente, suicidio u homicidio ([19]). También puede aplicarse en estudios de victimología, con una utilidad diversa; por ejemplo, para establecer hasta qué punto el occiso pudo provocar las circunstancias en las que murió, colocándose en una situación que podría haber evitado.
En la investigación de muertes violentas, el análisis del funcionamiento mental de las víctimas puede arrojar datos reveladores para la prevención y predicción de las mismas. Además de la aplicación en su esclarecimiento, este procedimiento puede servir como instrumento de investigación de primer orden en áreas de psicología y psiquiatría forense y criminología.
En los casos penales, junto a la investigación criminalística, indicios, evidencias, que pueden ser sumados a un informe pericial forense, debieran servir para llevar un caso de imputación objetiva. Aunque dicho informe se presente en términos probabilísticos pues se trata de una evaluación indirecta y de conclusiones inferenciales que cobran valor solo al sumarse al resto de los elementos criminalísticos, policiales y forenses.
La autopsia psicológica, informa de lo que acontecía en la mente de la víctima contemporáneamente con la hora de su muerte.
La autopsia psicológica, puede servir tanto en el área penal, como en el área civil. En el área civil, la persona a investigar, se encuentra viva. en este caso, la persona generalmente no ha muerto, “en el caso del derecho civil lo más frecuente son las impugnaciones de acciones, para las cuales se cree no era competente o no estaba psicológicamente apto (testar, contraer matrimonio, hacer donaciones, compra venta, permutar, etc.)”([20]). En el área penal los casos que con más frecuencia se han investigado, son en muertes dudosas, equívocas o de etiología médico legal, era suicidio u homicidio. Y “en el caso del derecho civil lo más frecuente son las impugnaciones de acciones, para las cuales se cree no era competente o no estaba psicológicamente apto (testar, contraer matrimonio, hacer donaciones, compra venta, permutar, etc.)”([21]) Por lo que la persona a investigar, se encuentra viva.
En derecho penal, es una ayuda a la hora de la tipificación del delito, no es lo mismo un asesinato que un homicidio, que se puede inferir de la indefensión de la victima. Y tampoco para el agresor, resulta lo mismo, ya que las penas de cárcel, varían en años. En la investigación de muertes violentas, el análisis del funcionamiento mental de las víctimas puede arrojar datos reveladores para la prevención y predicción de las mismas. En este sentido, puede ser un instrumento de gran valor al establecer políticas de prevención en suicidio, homicidio o accidente. Finalmente el estudio psicológico de una víctima de suicidio y el esclarecimiento de sus circunstancias mentales al momento de su muerte pueden arrojar datos terapéuticos para familiares y allegados, e incluso para la comunidad.
La autopsia psicológica se ha estado empleando en temas de estudios estadísticos. “El método de la autopsia psicológica fue utilizado para determinar las características demográficas y clínicas de los individuos, los síntomas psiquiátricos y la historia de pensamientos y de tentativas suicidas.”[[22]][23]]. O bien usando el método para recoger datos de suicidio [[24]].
Recientemente, se han realizado trabajos de investigación, usando algún método de autopsia psicológica, para trabajos de grupos etéreos del suicidio y fundamentalmente para aspectos preventivos ([25])([26])([27]). Y también para la caracterización de la victima de homicidio ([28]). Y en un estudio de homicidio seguido de suicidio ([29]), se usó una Entrevista Semi-Estructurada para Autopsia Psicológica – ESAP ([30])([31]).
La Sociedad Americana de Medicina (AMA) y la Sociedad Americana de Psiquiatría (APA), también usaron entrevistas semi estructuradas para el estudio del suicidio consumado en médicos durante los años 1982 a 1984, el cuestionario tenía 58 páginas, con datos de la historia médica, personal, familiar y educacional, salud física y mental, relaciones interpersonales, vida familiar, práctica profesional, circunstancias financieras.([32])
En el Modelo de Autopsia Psicológica Integrado (MAPI) ([33]) ([34]) la entrevista está totalmente estructurada y sistematizado con más de 100 preguntas, con dos versiones el MAPI -I para Suicidios y el MAPI -II para Homicidios.
Pero de alguna manera en estas investigaciones, no se ha usado la técnica, como surgió inicialmente, en las muertes indeterminadas o equivocas y más aún, para su uso en el proceso penal. La gente de Psiquiatría y Psicología forense, que trabaja en el área del derecho penal, puede usar esta técnica, que se emplea a la manera histórica, inicial y como una prueba pericial más, dentro de la acusación y sustentación durante el juicio oral.
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3. MÉTODO DE INVESTIGACIÓN FORENSE
Hay una confusión en el uso de los términos de Criminología y Criminalística, la criminología pretende un estudio general del delito, de forma conceptual; en cambio la criminalística pretende un estudio particular del delito y si es posible la identificación del autor de ese delito.
La criminología es el estudio del delito en general, de la pareja penal, del control social, usa ciencias sociologías y estadísticas,  para establecer causas sobre el delito en general, que le permitan permite crear fundamentos que se traduzcan en política criminal
La criminalística, es eminentemente práctica, es un conjunto de disciplinas y técnicas, cuyo fin es la investigación de los hechos, la recogida de indicios y su transformación en pruebas para el juicio correspondiente, en lo relativo a un delito en particular. La madre de todas las ciencias forenses es la Medicina legal, pero con el tiempo y el empleo de las modernas técnicas forenses, se ha ido creando especialidades, una de ellas es la Criminalística. ([35])
La autopsia psicológica es una técnica de Psicología Criminalística, ya que nos permite la investigación de los hechos, la recogida de indicios, evidencias, huellas psicológicas y su transformación en pruebas mediante el informe pericial, para su sustentación en el juicio oral correspondiente.
La principal prueba es la entrevista para el psiquiatra o psicólogo forense. “La evidencia psicológica también deberá pesquisarse a través de la entrevista a familiares de la víctima, o a posibles testigos del hecho punible” ([36]) Es una técnica muy antigua ya que existen documentos del S. XVII, que indican que en la antigua China, Ti Yen Chieh y sus colaboradores estudiaban el escenario del crimen, examinando las pistas y realizaban entrevistas a los testigos y sospechosos.
Por una parte, se usa las técnicas de entrevistas de la psicología clínica y social y por otra parte, en su metodología, se usa la técnica de investigación criminalística, de la escena abierta usada en la investigación de la escena de los hechos.
En criminalística, una escena de los hechos puede ser de dos tipos: abierta y cerrada.  La importancia de la clasificación es fundamental, ya que determina la forma de trabajo. La escena cerrada es la que tiene los límites claramente demarcados, como puede ser una habitación y su investigación debe realizarse desde afuera hasta el centro u origen de los hechos. En cambio la escena abierta, en el que no hay una delimitación, como puede ser en un parque o un descampado. Obliga a una investigación desde el foco u origen del hecho, hacia fuera, hacia los contornos, en círculos concéntricos y equidistantes. En otras palabras a partir del cadáver hacia fuera, en círculos y alejándose paulatinamente para la colecta de evidencias ([37]). En la autopsia psicológica se usa la técnica investigación de la escena de hechos: abierta.
Entiendo que se trata de una investigación forense o criminalística y se debe proceder a la colecta y al levantamiento de "huellas psicológicas" y para ello, hay que seguir un método de entrevistas ([38]) en primer lugar, a las personas muy allegadas en cercanía al sujeto a investigar, desde el foco u origen del hecho, hacia fuera, hacia los contornos, en círculos concéntricos a la persona investigada. Familiares cercanos. Familiares lejanos. Vecinos. Camareros. Médicos. Maestros. Compañeros de trabajo o de universidad. Buscando datos del investigado, dentro de esos círculos concéntricos que se van alejando en cuanto a cercanía afectuosa, social o de trabajo. Siendo la estructura de la entrevista similar a la de una entrevista psiquiátrica. ([39])
“No obstante, la tendencia se dirige actualmente hacia la efectuación de una auténtica compilación biográfica; un inmenso trabajo de investigación que muchas veces viene a demostrar que la muerte no es un hecho azaroso o «de repente» sino de alguna forma, el fin de un largo y complejo proceso.” ([40]) Por ello la autopsia psicológica no busca ni más ni menos que una reconstrucción de las motivaciones, la psicodinamia y las crisis existenciales del difunto.
Debe servir fundamentalmente, para averiguar: ¿Cuál es el mecanismo más probable de la muerte? Que era la cuestión a la que se dirigía históricamente la autopsia psicológica. Sirve para explicar las razones del acto. Las motivaciones de la cadena causal, cuando el modo de muerte es, de manera razonable clara e inequívoca –suicidio-, la autopsia psicológica puede explicar las razones que llevaron a ese acto.
En otro caso al descartarse la posibilidad de suicidio, no cabe otro pensamiento que se trata de una muerte violenta y cabe usar la probabilidad de homicidio.
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4. ESTRATEGIAS PARA SU REALIZACIÓN
Entre los varios autores que muestran las diferentes estrategias para la realización de la autopsia psicológica esta, Weissman ([41]) que propone los siguientes tópicos para tomar en cuenta y dirigir la exploración:.

1.- Eventos fugaces.
2.- Precursores y precipitantes.
3.- Personas significativas que tengan o hayan tenido una relación de intimidad con la víctima.
4.- Decisiones claves, diagnósticas y tratamientos.
5.- Condición social.
6.- Evaluación retrospectiva de la historia de vida de los eventos significativos que surgieron.

El MAPI y su autora Teresa García Pérez ([42])([43]), proponen explorar las siguientes áreas:

1. Valorando los factores de riesgo suicida, de riesgo heteroagresivo o de riesgo a la accidentalidad.
2.     Valorando el estilo de vida del occiso.
3.     Determinando el estado mental en el momento de la muerte.
4.     Estableciendo las áreas de conflicto y motivacionales.
5.     Diseñando el perfil de personalidad del occiso.
6.     Determinando si existían señales de aviso presuicida.
7.- Determinando si existía un estado presuicida.

Otro de los investigadores a la vanguardia de este tema es  Shneidman ([44]) que propone las siguientes áreas de investigación para llevar a cabo la autopsia psicológica:

1.- Información sobre la identidad de la víctima.
2.- Detalles de muerte.
3.- Breve esbozo de la historia de la víctima.
4.- Historia de muerte de miembros de la familia de la víctima.
5.- Descripción de la personalidad y el estilo de vida de la víctima.
6.- Patrones  típicos  de reacción  de la  víctima  hacia  el  estrés,   incomodidades emocionales y periodos de desequilibrio.
7.- Aspectos estresantes recientes.
8.- Papel que desempeño el alcohol o drogas.
9.- Naturaleza de las relaciones interpersonales de la víctima.
10.- Fantasías, sueños, pensamientos, premoniciones a los miedos  de la víctima relacionados con la muerte, accidentes o suicidios.
11.- Cambios antes de la muerte.
12.- Informaciones relativas a aspectos vitales de la víctima.
13.- Evaluación de la intención, para poder investigar el papel de la víctima en su propia muerte.
14.- Clasificación de la letalidad.
15.- Reacción de los informantes a la muerte de la victima.
16.- Comentarios, características específicas, etc.
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5. METODOLOGÍA
Estos diferentes protocolos de investigación que incluyen diversos Items dirigidos a registrar datos de manera homogénea y sistemática, en su mayoría, se han dirigido al estudio de suicidios; también existen otros para ser aplicados en homicidio, y para la investigación de características socioculturales y de rasgos de personalidad en los suicidas cuyos resultados pretenden generar estrategias de prevención. Pero, cuando se llega a solicitar una autopsia psicológica, generalmente ya ha sido descartada la posibilidad accidental de la muerte.
En algunos de estos estudios se utilizan instrumentos predeterminados con preguntas diseñadas, algunos estructurados como encuestas que pueden ser aplicadas por personas no expertas. Otros estudios utilizan entrevistas estructuradas similares a la de una entrevista psiquiátrica,  dirigida a evaluar puntos específicos, teniendo en cuenta que el informante es una tercera persona. Algunos estudios han utilizado la entrevista telefónica como medio para obtener la información. De todas maneras, además de la recolección de esta información a los familiares y/o allegados de las víctimas, la autopsia psicológica debe contar con información adicional: como historia clínica de la víctima, lectura del proceso judicial si lo hubiere, (lectura de la comparecencia y de las diligencias efectuadas) evidencias encontradas en la escena de hechos, escritos, grabaciones, notas suicidas o cartas de la víctima en los meses anteriores al evento que se investiga. Datos bancarios, estados financieros, préstamos. Información sobre el registro de la propiedad o notariales. Información laboral, problemas, ausencias injustificadas. Antecedentes policiales.
El protocolo de la entrevista debe contener los datos socio-demográficos de la víctima como: fecha de muerte, edad al morir, lugar de residencia, ocupación, estado civil, religión, etc. Una revisión de los hechos en que falleció desde la perspectiva de las personas que son entrevistadas, incluyendo información de otras fuentes disponibles (proceso penal, cartas, grabaciones, etc.). Además se hace una reconstrucción de la vida de esa persona, prestando especial atención a los períodos críticos del ciclo vital, cómo los enfrentó, las dificultades, síntomas que presentó, etc. Igualmente una historia del núcleo familiar, explorando los vínculos e interacciones con cada uno de los miembros.
La conclusión del estudio de autopsia psicológica debe ser expresada en términos de probabilidades, ya que este procedimiento no debe determinar con exactitud si la muerte fue suicidio, homicidio, o accidente. El método es parte del rompecabezas de la investigación y tiene utilidad sólo como un elemento más en el contexto de la misma. No puede ser la única prueba en una acusación penal de homicidio.
Se investigan antecedentes médicos, psiquiátricos y judiciales. Con la información completa se debe establecer qué rasgos de personalidad presentaba y si alguna patología mental tuvo incidencia en las circunstancias  de su fallecimiento. Finalmente se hace una aproximación a las circunstancias que determinaron su muerte y la posible participación de la víctima en las mismas ([45]).
Para realizar la investigación de la autopsia psicológica se sugiere seguir los siguientes pasos: ([46])([47])
1° Realizar entrevistas libres, dirigidas y focalizadas con los familiares más directos, para posteriormente usar el método de investigación de escena de los hechos abierta  (investigar en círculos cada vez más alejados de la víctima).
2° Realizar entrevistas a profesionales que hayan tenido que ver con la víctima (médicos, profesores, bancos, oficinas de préstamos, comercios, etc.).
3° Explorar los resultados de acuerdo a las cuatro puntas del método de la estrella.
4° Realizar el informe de la autopsia psicológica.
5° Presentar el informe en el juicio oral.

El método siempre será una variable de la técnica de entrevista clínica común, que con un buen resumen nos permitirá plantear un resultado probabilístico: suicidio u homicidio. En la técnica de entrevista, se usara la que habitualmente esté acostumbrado, el psiquiatra o psicólogo. Simplemente tendrá que realizar su entrevista semidirigida a 4 ámbitos: Biografía, Características de la personalidad, Estado depresivo, Apoyo familiar y psicosocial.
El psicólogo o psiquiatra, llegara a una conclusión exacta, pero que podrá transmitirla en su informe de manera probabilística. Ahora bien, el problema de transmitirlo a un jurado, se complica un poco más, tomando en cuenta que los jurados son personas que no conocen los temas forenses. Para solucionar el problema de la presentación de los resultados de la autopsia psicológica en orden de probabilidades, se hace necesario usar una forma gráfica, muy didáctica, que muestren las áreas investigadas y sus resultados. Así surge el Método de la Estrella de Núñez de Arco ([48])([49]),  que cumple dichos objetivos.
Evidentemente el método no es muy científico, porque habría que validarlo estadísticamente, sin embargo se ha validado con el método Delphi (expertos) y la cantidad de casos en los que se puede usar este tipo de técnicas y además en procesos penales, hace que los pocos casos existentes, revaliden su utilización.
La autopsia psicológica, entonces, ¿tendrá validez como prueba? El Prof. Muñoz Conde en la lección inaugural del curso 1998-99 de la Universidad Olavide de Sevilla, en relación a la búsqueda de la verdad en el proceso penal, decía: dependerá del juzgador a la hora de apreciar las pruebas practicables. “Se puede establecer así, en el ámbito de la prueba pericial, un amplio catálogo de pruebas empíricas, como las del ADN, las de balística, las toxicológicas, las psi­quiátricas, etc. más o menos concluyentes, cuyo valor probatorio puede depender incluso del prestigio y autoridad del científico que haga la pericia. No sucede lo mismo con la prueba testifical y mucho menos con la declaración inculpatoria de uno de los acusados contra otro u otros coacusados. Aquí la valoración del Tribunal puede ser mucho más subjetiva y basarse en criterios puramente intuitivos, en la simpatía o antipatía que le despierte el testigo, y, en última instancia, en la credibi­lidad del mismo a los ojos de cada uno de los miembros del Tribunal que valora su testimonio.” ([50])
El método de la Estrella, emplea gráficamente una estrella, de cuatro puntas, en cada uno de los brazos de la estrella, se colocara un parámetro investigado:

1.      Biografía
2.      Características de la personalidad
3.      Apoyo familiar y psicosocial
4.      El estado depresivo

6. PUNTUACIÓN EN EL MÉTODO DE LA ESTRELLA

I.- BIOGRAFÍA
       Estresores
  Problemas en trabajo-Universidad = 1
         Precipitantes
  Perdida de trabajo = 1
  Problemas económicos = 1
  Perdida estima social = 1
         Tóxicos
Consumidor de alcohol o drogas = 1
Dependiente de drogas o alcohol = 2
II.- PERSONALIDAD
Características de la personalidad
 Poca fuerza del yo = 1
Letalidad
        Baja letalidad = 1
        Media letalidad = 2
        Alta letalidad = 3
Impulsividad
         Intencionalidad = 1
         Posee armas de fuego = 1
III.- APOYO PSICOSOCIAL
 Apoyo familiar
Muerte familiar cercano = 1
Muerte de padres = 1
Muerte de hijos = 1
Vive solo = 2
Apoyo de pareja
Divorcio = 1
Muerte de pareja = 2
 Otras Motivaciones
  Perdida reconocimiento social = 1
4.- DEPRESIÓN
Signos de depresión = 1
Enfermedad mental = 1
Intentos de suicidio anteriores = 1
Depresiones anteriores = 1
Uso de medicación = 1

Cada una de las cuatro puntas se amplía en la medida que existan más factores, creando una mayor extensión. A mayor tamaño de la estrella, existe mayor probabilidad de suicidio.  Este método grafico de presentación de los resultados resulta fácilmente comprensible para el jurado, tanto para el jurado técnico y para el jurado popular. Porque permite visualizar en base a una estrella de cuatro puntas, la existencia de la posibilidad de suicidio o no, en base al tamaño de la estrella.
La estrella, tiene cuatro puntas, cada una de ellas se amplía en la medida que existan más factores, creando una mayor extensión. A mayor tamaño de la estrella, existe mayor probabilidad de suicidio. Cada una de las puntas, analiza: Estado depresivo, Apoyo familiar y social, Componentes de morbilidad o letalidad y recursos psicológicos de su personalidad ante los conflictos

           
La sintomatología en cada área, es simplemente ilustrativa, ya que se entiende que el profesional psicólogo o psiquiatra, que vaya a utilizar el método, domina ampliamente la psicopatología.
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1.- Depresión
Hay necesidad de una búsqueda documental  para completar este brazo de la estrella. La historia clínica pone de manifiesto los trastornos mentales, las enfermedades debilitantes (cáncer, sida) y los intentos anteriores de suicidio. A veces no solo se debe buscar en el Hospital de referencia sino en algún otro centro al que pudiera haber acudido anteriormente, como puede ser un psicoterapeuta.
Los diarios o notas escritas de puño y letra son de mucha importancia, a veces pueden llegar a narrar el paso a paso de los días y la aproximación fatal al desenlace, determinando hasta la fecha en la que se toma la determinación de morir y las causas para ello.
Para el psicólogo o Psiquiatra del difunto es una hecho dramático que su paciente cometa suicidio, por lo que hay que estar susceptible a la ocultación y/ o falseamiento de datos.
La Depresión, ha sido estudiado en casi todos protocolos de autopsia psicológica que hablan de desarreglos psicológicos en suicidas ([51]). Desarreglos psicopatológicos en más del 90% de suicidas ([52]) ([53]) ([54]) ([55]). Y no parece lógico, hacer más detalle en este tema.
Aunque es bueno aceptar que hoy en día se habla más de una suicidio como final de una depresión y que la susceptibilidad a una depresión mayor, seria de origen genético ([56]). Nosotros nos referimos más una concepto de depresión, conceptual diagnóstico, sin entrar en las categorías nosológicas de la depresión: endógena, situacional, neurótica, sintomática ([57]) ([58]).

2.- Apoyo psicosocial
Los amigos – los iguales- son los confidentes de hechos que la familia ocasionalmente no lo sabe. En el 50 % de los suicidios lo sabían los amigos íntimos, pero no la familia ([59]).
La entrevista a los familiares debe seguir un método, al principio sin estructura para que los familiares puedan expresar sus pensamientos libremente y las ideas sobre el suicidio de su pariente y luego entrevistas sobre el método usado en el suicidio; antecedentes médicos; antecedentes psiquiátricos; del colegio; eventos significativos de la vida.
La muerte de familiares cercanos o de los padres, causan situaciones de falta de apoyo difícil de sobrellevar, más aun en personas dependientes.
Por otra parte en algunas personas la perdida de la estima social, la pérdida de su estatus social o la falta de credibilidad popular, es un factor muy importante. En ocasiones las personas dejan de serlo, para convertirse en instituciones representativas de una sociedad, por lo que una pérdida de su estatus o el peligro de perderlo, crea problemas psicológicos de gran magnitud.
En cuanto al tiempo transcurrido desde la muerte de la víctima hasta la fecha de la investigación de allegados o familiares, hay quienes consideran que se debe hacer inmediatamente y quienes sugieren que se debe esperar entre dos y seis meses para realizar las entrevistas. En opinión nuestra, después de haber realizado varias autopsias psicológicas, consideramos que lo más conveniente es esperar algunos días, pero nunca más de una semana porque los datos se olvidan o se los modifica en orden a guardar la memoria del difunto.
Respecto al número de informantes, éste depende de la complejidad del caso y de la información buscada.

3.- Personalidad
Hay que valorar la estructura de su personalidad, valorar la poca o baja autoestima, la extroversión e introversión, en resumen: la fuerza del yo. La existencia o no, de mecanismos psicológicos de defensa ante situaciones estresantes o de crisis existencial o de problemas de toda índole, que le permitan sobrellevarlos o atenuarlos. La falta de ello, falta de fuerza del yo,  nos haría puntuar con un punto en una de las puntas de la estrella.
3.1.- Letalidad
Una persona puede jugar a intentarlo, intentar consumarlo, o incluso fingir un suicidio. Desde la amenaza con el suicidio a intentar suicidarse hay diferentes niveles de intensidad.
Esta dimensión del impulso del individuo hacia la muerte impuesta, según Esbec y cols. ([60]) Es la “probabilidad de que un individuo especifico se mate a si mismo (o sea, acabe muerto) en el futuro inmediato (hoy, mañana, al día siguiente -no al mes siguiente-), es la letalidad. Lo que antiguamente se denominaba riesgo de suicidio, sería el nivel de letalidad, y según el mismo Esbec y cols (1994:1515) “La medida de la letalidad de un individuo puede realizarse en cualquier momento. Cuando decimos que un individuo es <suicida> queremos dar idea de que está experimentando una aguda exacerbación (o aumento) de su letalidad.” de la idea de suicidio como posibilidad real.
Aunque Esbec y cols., cuando citan en su libro, la letalidad, como un dimensión que debería incluirse en el certificado de defunción usan unos niveles de letalidad: Alta, Media, Baja, Ausente, que para nuestra evaluación son efectivas. Y citamos la clasificación de Esbec y cols. (1994:1515) y entre comillas, las citas textuales.
“Alta letalidad: El difunto definitivamente deseaba morir, el difunto jugó un papel directo y consciente en su propia defunción.” Por ejemplo se disparó para morir.
“Letalidad media. El difunto jugó un papel importante en la consumación”, encubierta o inconsciente de la aceleración de su propia muerte. Conductas como falta de cuidado, de si mismo, incumplimiento de medicación vital, alimentación prohibida, conductas temerarias o resignación activa a morir. Parecería que “el difunto ha fomentado, facilitado o acelerado el proceso de su muerte.”
“Baja letalidad. El difunto jugó algún papel, pequeño pero significativo en la facilitación, consumación o aceleración de su propia muerte.”
“Letalidad ausente. El difunto no jugó ningún papel en la causa de su propia muerte. El difunto deseaba seguir viviendo.” La muerte se produjo por causas  externas. Las conductas observables y por tanto evaluables por parientes y conocidos, dicen que no había causa o motivo para que deseara morir.

4.- Biografía
Tampoco este acápite parece que tenga necesidad de un análisis detallado. Se debe incluir a los estresores, fenómenos  que aparecen a lo largo de la vida en los individuos, y que pueden provocar crisis.
Las situaciones de estrés  se refiere a cualquier exigencia o estímulo que nos produzca un estado de tensión y que pida un cambio adaptativo.
La capacidad de recuperación del ser humano ante la adversidad y resurgir de los acontecimientos traumáticos.
Los problemas, causas que pudieran haber estado inhibiendo el suicidio y que al desaparecer se han convertido en Precipitantes.  La evolución de la crisis, si la hubo.  Hay estudios que hablan del elevado nivel de estrés la semana o mes anterior al desenlace. ([61])
Por otra parte, no hay que explicar las consecuencias de la muerte en una persona con otros problemas, de la pareja o de los hijos. El divorcio y la crisis de ansiedad que desencadena además de los problemas consecuentes a ello, sin que necesariamente sea un divorcio conflictivo. Aunque es verdad que puede ser un precipitante en parejas dependientes.
Y por último el consumo de tóxicos, alcohol, tranquilizantes, hipnóticos, etc.
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REFERENCIAS:



[1]. J. Núñez de Arco y T. Huici.: “El uso de la autopsia psicológica forense en el proceso penal”.  Identidad Jurídica - Revista del Ministerio Público de Bolivia. Noviembre 2005 Año 1 Nº 1, Pág. 235-241
[2]. Fariña González J.; Fundamentos de la Autopsia Ecográfica o ECOOPSIA. En "Autopsia: pasado, presente y futuro". El Escorial (Madrid). Agosto, 1997.FARIÑA J. La autopsia ecográfica o Ecoopsia. Una técnica mínimamente invasiva. Scientific Am. 1996. 241:82‑83. Fariña L, Millana C., Bainco MI. Y COLS.; Ultrasonographic autopsy, or ecoopsia. Acta citológica, 1996; 40A, 808‑809.
[3]. Curphey TJ. The role of the social scientist in the medico-legal certification of death by suicide. En: NL Farberow & ES Shneidman (Eds.) The cry for Help. Ed. Mac Graw-Hill. New York, 1961; p.45-59.
[4]. Esbec E., Delgado Bueno S., Rodríguez Pulido F.: La investigación retrospectiva de la muerte: La autopsia psicológica y su interés en Psiquiatría Forense. En: S. Delgado Bueno (Dir.) Psiquiatría Legal y Forense. Vol. I, Ed. Colex, Madrid 1994, p.1504.
[5]. Curphey T.J.: The Psychological Autopsy. The role of the forensics pathologist in the multidisciplinary approach to death. Bulletin of Suicidology 1968; 7: 39-45
[6]. Litman R., Curphey T.: Investigations of Equivocal suicides. J.A.M.A. 1963; 22.
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[9]. Morales M.L, et al.; Rasgos de personalidad en suicidas. Autopsias psicológicas 1997. Rev. Instituto de Medicina Legal y Ciencias forenses de Colombia. Vol.17, Nº 1 Oct. 2002, Pag. 15
[10]. Littman R.; 500 Psychological Autopsies. Journal Forensic Sciences., JFSCA. 1989; 34 (3): 686-646.
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[13].- Núñez del Arco J. La Víctima.  Ed. Proyecto Ciudad Universitaria, Sucre- Bolivia, 2004.
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1 comentario:

Dr. Hugo Pedroza Falcón dijo...

Muy buen trabajo, Me parece que sus fuentes bibliográficas han sido pertinentes y suficientes, su trabajo es una muy buena referencia acerca de la autopsia psicológica.

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